Compré hace unos meses en La Pantera Rosa un libro que ha sido toda una revelación, a pesar de las pocas esperanzas que me dio la librera. Frente a los libros que solo diagnostican, este también plantea líneas de actuación. Se trata de “ La Vía de la Simplicidad (Hacia un mundo sostenible y justo)”. Su lectura me ha hecho darme cuenta de que la vía institucional nunca podrá acometer los cambios en profundidad que necesitamos, y que para que la vía profesional tenga impacto (positivo), es necesario una visión más global del problema y una mayor coherencia en las vidas de los implicados en un proyecto empresarial. Sin coherencia, el trabajo por unos objetivos éticos y transformadores, puede caerse por métodos injustificados y llegar a ser contraproducente. En mi desarrollo profesional escogí la ingeniería animado por el alcance del impacto que mi labor podría causar. Como ingeniero industrial conozco cómo se produce y se fabrica, y a pesar de que nunca estuv...
En esta entrada pretendo dar motivos claros para abrazar la vía de la simplicidad descrita por el libro. Creo que es fundamental imaginar la vida que se pretende alcanzar, y para ello cumple muy bien este fragmento extraído del libro sobre Cultura , aprendizaje, conocimiento y desarrollo espiritual: <<La Vía de la Simplicidad nos liberaría de tener que invertir el grueso de nuestro tiempo en producir y consumir innecesariamente, y así tendría como consecuencia un salto cualitativo en la atención que prestaríamos al desarrollo personal, al aprender por aprender, a las actividades culturales, a la escritura, la lectura, la conversación, a las artes escénicas, la investigación y el desarrollo comunitario. Y sería así, en primer lugar, porque tendríamos tiempo. La sociedad capitalista de consumo obliga a la mayoría de nosotros a estar todo el rato trabajando, machacándonos, luchando y haciendo frente a problemas. Todo ello en condiciones de inseguridad y que nos conducen a ...